Turning Vision into Reality: reflexiones del Talent Connect 2025 por Ivan Neves, CHRO Taking
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Esta fue mi tercera participación en el Talent Connect, el evento global de LinkedIn que reúne a líderes de People, tecnología y negocios. Estuve en Los Ángeles en 2022, en Phoenix en 2024 y ahora en San Diego. El tema de este año, Turning Vision into Reality, resume bien el momento actual del mundo del trabajo: después de tanto hablar sobre el futuro, parece que ha llegado la hora de aprender a ponerlo en práctica.
El Talent Connect es, de cierta manera, un espejo de lo que el propio LinkedIn está priorizando y de cómo la comunidad global de RRHH percibe sus mayores dolores. Ya fue un evento más conceptual, lleno de grandes ideas sobre el mañana. Hoy el foco parece haber cambiado hacia algo más tangible. Es menos sobre la próxima gran tendencia y más sobre cómo transformar, de hecho, la manera en que lideramos, contratamos y desarrollamos personas.
Además de reunir reflexiones y debates sobre el futuro del trabajo, el evento también sirve como escenario para que LinkedIn presente sus nuevas soluciones. Ese fue el caso del Career Hub, que evolucionó significativamente desde el año pasado y ahora permite a los profesionales explorar nuevas posibilidades de carrera dentro y fuera de sus empresas, combinando datos de habilidades, vacantes y aprendizaje. Y del Hiring Assistant, un agente de inteligencia artificial creado para apoyar a los reclutadores en todo el proceso de contratación.
El Hiring Assistant automatiza y auxilia tareas de reclutamiento, como crear descripciones de vacantes a partir de notas, buscar y filtrar candidatos y enviar mensajes personalizados. Aprende de las interacciones del reclutador para refinar sus sugerencias y hacer el proceso de contratación más eficiente. Funciona así: transforma ideas y notas en descripciones de vacantes optimizadas, analiza miles de perfiles rápidamente con base en criterios definidos por el reclutador, envía mensajes personalizados para involucrar a los candidatos y mejora continuamente con el uso. El resultado es un proceso más automatizado, ágil y accesible, que libera el tiempo de los profesionales de reclutamiento para concentrarse en lo que realmente importa: entender a las personas y tomar decisiones más estratégicas.
Estos lanzamientos muestran que LinkedIn está avanzando de forma consistente en la integración entre IA y gestión de talentos, haciendo sus plataformas más inteligentes y personalizadas. Pero también evidencian un desafío importante: la adaptación de estas herramientas a la realidad de mercados fuera del eje Estados Unidos–Europa. Dos puntos llaman la atención. El primero es el precio. Para Brasil, el costo de herramientas como el Career Hub y el Hiring Assistant todavía está muy por encima del promedio que las pequeñas y medianas empresas pueden invertir. Y este es un punto que LinkedIn necesitará repensar si quiere ampliar su base de clientes corporativos en un país que tiene uno de los mayores niveles de engagement de la plataforma en el mundo. Hoy Brasil ocupa la tercera posición en el ranking global de usuarios de LinkedIn, detrás solo de los Estados Unidos y la India, con más de 83 millones de usuarios, pudiendo llegar a 89 millones en relevamientos más recientes. Además, el país es considerado el segundo más relevante en engagement, lo que evidencia la importancia estratégica del mercado brasileño para la plataforma.
El segundo punto es el idioma. Aún no hay soporte completo en portugués para varias de las nuevas funcionalidades presentadas, lo que dificulta el uso de las herramientas, especialmente para empresas que operan exclusivamente en Brasil. En un mercado donde muchos procesos de reclutamiento y desarrollo todavía se llevan a cabo en portugués, esto es una limitación real. Si LinkedIn desea fortalecer su presencia y relevancia local, adaptar sus soluciones al idioma y al contexto brasileño es un paso esencial. Sería una forma de reconocer el tamaño y el potencial del público que más cree y utiliza la plataforma.
Estas reflexiones muestran cómo el escenario global y el contexto local se conectan. Las grandes discusiones sobre el futuro del trabajo solo tienen sentido cuando podemos traerlas a nuestra realidad. Y quizás ese sea el mayor mérito del Talent Connect: provocar este tipo de cuestionamiento.
Al mirar hacia atrás, es interesante percibir la evolución de la narrativa del evento a lo largo de los años. En 2022, en Los Ángeles, el mundo todavía salía de la pandemia y las empresas estaban tratando de reencontrarse. El tono principal fue centrado en las personas y en la reconstrucción de las relaciones laborales. Se habló mucho sobre skills-first, sobre la transición de un mercado basado en cargos a un mercado basado en habilidades, y sobre el papel de RRHH en la movilidad interna y el bienestar de los colaboradores. Hubo una búsqueda genuina por reconectar cultura, propósito y pertenencia tras un período de ruptura global. El mensaje central era claro: reconstruir empezando por las personas.
En 2024, en Phoenix, el foco estaba en la era de la inteligencia artificial, con un enfoque de innovación y adaptabilidad. La discusión principal giró en torno a cómo la IA generativa estaba transformando el reclutamiento y el desarrollo, ayudando a los profesionales de RRHH a concentrarse en tareas de mayor valor humano. El skills-first approach se mantuvo fuerte, ahora apoyado por herramientas de mapeo y aprendizaje basadas en IA. También se habló mucho sobre liderazgo adaptativo, inclusión y la necesidad de crear culturas de crecimiento continuo. Fue un evento optimista, orientado a la transformación tecnológica sin perder la mirada en las personas.
Llegamos entonces a 2025, en San Diego, con un clima más maduro y pragmático. Las conversaciones se volcaron hacia la ejecución. Ya no basta con hablar del futuro del trabajo o de la IA en el reclutamiento: es hora de entender qué funciona de verdad y qué genera impacto real dentro de las empresas. El tono es de consolidación, no de euforia. La visión se transformó en práctica.
Un punto, sin embargo, llamó la atención en esta edición. La presencia de los principales ejecutivos y líderes de producto de LinkedIn fue más discreta que en años anteriores. Ryan Roslansky, Chief Executive Officer (CEO), LinkedIn, siempre muy presente en las aperturas y paneles de las ediciones pasadas, no participó en ninguna presentación este año. Su ausencia fue notada entre los participantes, especialmente por quienes llevan más tiempo siguiendo el evento. Otro nombre importante que no subió a los escenarios fue Hari Srinivasan, Vice President of Product, LinkedIn, responsable de las áreas de Talent Solutions y Learning. Es una de las voces más técnicas y estratégicas de la empresa, con fuerte participación en la integración entre IA, aprendizaje y experiencia del talento. Este año, según relatos, participó solo en reuniones ejecutivas con grandes clientes, pero no apareció en sesiones abiertas del evento. Quien asumió el protagonismo en los discursos institucionales fue Daniel Shapiro, Chief Operating Officer (COO), LinkedIn, que estuvo presente en varias presentaciones relevantes y representó bien la visión estratégica de la marca. Su presencia aportó consistencia y claridad al mensaje central del evento.
Uno de los momentos más comentados de la programación fue la charla entre Demi Moore y Jessica Jensen, Chief Marketing & Strategy Officer, LinkedIn. Bajo el título “In Her Power”, la actriz reflexionó sobre su trayectoria de perseverancia, autenticidad y el proceso de reencontrarse después de años bajo los reflectores. Fue una conversación honesta y personal, centrada en la autovaloración y la fortaleza interior. Aunque fue inspiradora y conducida con sensibilidad, la conversación desenronó un poco del foco más técnico y práctico del evento. En medio de discusiones sobre IA, datos y transformación organizacional, la presencia de una figura de Hollywood trajo un tono emocional que no todos pudieron conectar con el tema central de Turning Vision into Reality.
Entre las presentaciones que más me marcaron, Lars Schmidt, Fundador de Amplify y autor del libro Redefining HR, trajo una exposición muy alineada con los desafíos actuales de los liderazgos. Reconocido globalmente por su trabajo en la modernización de las prácticas de RRHH y en la promoción de culturas organizacionales más humanas y adaptables, Lars destacó la importancia de la confianza en tiempos de incertidumbre. Recordó que, ante tanta volatilidad, el papel de los líderes no es ofrecer todas las respuestas, sino garantizar que las personas se sientan lo suficientemente seguras como para continuar creyendo en la dirección de la empresa. Fue una de las charlas más relevantes del evento por conectar liderazgo, cultura y realidad con claridad y profundidad.
Susan David, psicóloga y profesora de la Universidad Harvard, reforzó la importancia del coraje emocional y la incomodidad como parte del proceso de cambio. Y Karin Kimbrough, Chief Economist, LinkedIn, aportó una visión equilibrada sobre el impacto de la IA, mostrando que la tecnología no está sustituyendo empleos, sino rediseñando las funciones y exigiendo una nueva mentalidad de aprendizaje.
Como alguien que ha seguido el Talent Connect en tres ciudades y momentos muy distintos de la economía global, percibo que el evento refleja las transformaciones del propio mercado. En 2022, el foco era reconstrucción y humanidad. En 2024, innovación y adaptación. En 2025, consistencia y ejecución. El recorrido tiene sentido.
Volví de San Diego con una sensación diferente. No de encantamiento, sino de foco. El Talent Connect sigue siendo relevante no tanto por el brillo de las novedades, sino por mostrar el tono de las conversaciones que aún moldearán el mercado en los próximos años. Las tendencias ya no están en el escenario, están en las conexiones, en los intercambios entre profesionales que están tratando de resolver los mismos desafíos en contextos diferentes.
Transformar la visión en realidad es el desafío de todos nosotros que lideramos personas y negocios. Es sobre elegir consistencia en lugar de modas, sobre sostener lo nuevo cuando deja de ser novedad y, principalmente, sobre aprender continuamente. Porque, al final, la verdadera innovación ocurre cuando las ideas salen de las presentaciones y pasan a formar parte del día a día de las personas.