ROI e IA: ¿Cuál es la paradoja? Marco Romero en InforChannel hablando sobre IA y estrategia de negocio
Marco Romero, CEO del Grupo Taking, publicó recientemente en InfoChannel un artículo que debería ser lectura obligatoria para cualquier ejecutivo que aún trata la IA como una palabra de moda: "IA y la Paradoja de Midas".
Marco Romero, CEO del Grupo Taking, publicó recientemente en InfoChannel un artículo que debería ser lectura obligatoria para cualquier ejecutivo que todavía trata la IA como un buzzword: "IA y la Paradoja de Midas".
El título no es accidental. En la mitología griega, el Rey Midas recibió el poder de convertir en oro todo lo que tocara. Problema: ya no podía comer, beber ni abrazar a nadie sin convertir todo en metal inanimado. Lo que parecía un don se convirtió en maldición.
Con la IA, el riesgo es el mismo. Y Romero no está especulando; está observando.
Romero ha dicho en entrevistas anteriores: "La IA no es un cinturón de herramientas de Batman; es una caja de herramientas que solo genera impacto cuando se aplica al problema correcto."
Pero el mercado no piensa así. El mercado quiere convertir todo en IA. ¿Atención al cliente? IA. ¿RRHH? IA. ¿Ventas? IA. ¿Compliance? IA. Y ahí viene la paradoja: cuanto más empresas aplican la IA a todo, menos valor real consiguen extraer.
¿Por qué? Porque olvidaron preguntar "¿por qué?" antes de preguntar "¿cómo?".
En el artículo, lo desmenuza y muestra cómo las empresas están gastando fortunas en proyectos de IA que no tienen un objetivo de negocio claro. ¿El resultado? El 95% de los proyectos corporativos de IA no generan ganancias significativas en eficiencia o ingresos, según datos del MIT. No es un fracaso de la tecnología. Es un fracaso de la estrategia.
La paradoja en números
Los datos confirman lo que Romero advierte en el artículo. En Brasil, solo el 7% de las empresas calcula el ROI de sus iniciativas de IA. El otro 93% ni siquiera define métricas.
Léalo de nuevo: el 93% de las empresas brasileñas no saben si la IA está funcionando o no.
Es como comprar un auto sin saber si funciona. Peor: es como comprar diez autos sin saber si alguno de ellos funciona.
La paradoja de Midas aquí es cristalina: las empresas convierten todo en un "proyecto de IA" pensando que eso genera valor automáticamente. Pero la IA sin objetivo se convierte en costo, no en resultado. Se convierte en oro inanimado.
Marco no está solo señalando un problema — todo lo contrario. El Grupo Taking ha incorporado IA en jurídico, compliance, RRHH, finanzas y atención al cliente, reduciendo drásticamente los plazos operativos. Creó Tate AI, un framework propietario utilizado por Copastur, Ambev, Tele Sena y Kraft Heinz.
¿La diferencia? Empezamos con el problema, no con la tecnología.
La tecnología no reemplaza la estrategia
2024 y 2025 marcaron el giro del efecto buzz a la exigencia de entregables tangibles. Las empresas que gastaron millones en IA ahora necesitan demostrar que sirvió para algo. La IA no compensa la falta de claridad estratégica. Al contrario, la amplifica.
Si tu empresa no tiene una estrategia clara de lo que quiere lograr, la IA automatizará la confusión. Si no tiene métricas definidas, la IA acelerará hacia ningún lugar. Si no entiende el problema, la IA resolverá la pregunta equivocada mucho más rápido.
Y ahí viene la paradoja completa: cuanto más "transformación digital" sin estrategia, menos transformación real ocurre. Es el toque de Midas en versión corporativa — todo se convierte en "proyecto de IA", pero nada se convierte en resultado de negocio.
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